22 de septiembre de 2011

Zapatillas de chaval

Esta mañana mientras me vestía, Luna me preguntó que porqué no me ponía las zapatillas rojas nuevas. No he tenido argumentos para decirle que no, así que hoy toca despedir el verano al estilo moderno.
me recuerda mucho al verano que pasé estudiando inglés en Irlanda.

21 de septiembre de 2011

Tarde de leñador

Tras no correr ha tocado hacer de leñador. Del montón de ramas he sacado estos palillos para la chimenea de Jesús.
Reciclado ecológico.



Sombras largas

Soy de Carcabuey, un pueblo de montaña, donde ver tu sombra asi de larga es más complicado que por estos pueblos de la vega del Guadalquivir.
Estaba corriendo pero he tenido que parar porque tengo el corazón más acelerado de la cuenta, o por las emociones o más bien por la pomada para curar las heridas del tercer ojo, jajaja


Are we really the best we can be?

La foto es del primer capítulo del libro "THE ART OF MEDITATION".
Este libro que acabo de empezar a leer me va a cambiar, muncho creo. Y espero que para bien.
Estoy empezando un proceso de transformación, cómo los gusanos de seda.jajaja Sí, antes de que nadie me lo diga lo diré yo, ahora estoy en la etapa de capullo, jajaja.

18 de septiembre de 2011

La belleza está en el interior, pero no en mi esófago.

Esta semana me he visto por dentro. He visto mi esófago y mi estómago, y hasta las cuerdas vocales.
Y puedo decir , con los papeles por delante, que soy feo por dentro. La belleza no está en mi interior, al menos en esa parte que he visto. ;-)



Esta semana pasada me he hecho una endoscopia oral para ver cómo macha mi Esófago de Barret (más en wikipedia)
Cómo estaba preparado para pasar un buen rato aburrido, mientras se me pasaba la anestesia, me llevé el ipad, y ahí pude ver al poco rato de hacerme la endospopia , el pdf con las imágenes que me pasó el doctor a mi correo electrónico. Imágenes que me tomó unos minutos antes.
Al verlas me extrañaron los pliegues del estómago y el ácido verdoso. No me esperaba tener ácido en el estómago pese a llevar más de 15 horas de ayunas.
No identifiqué las manchas del Barret hasta que me las señaló el doctor, ahora le he podido poner cara;lo he señalado en esta imagen.
La verdad es que tiene mejor pinta que la que ponen de muestra en la wikipedia cuando hablan del Barret.
Total que al verle la cara a mi Barret me he quedado más tranquilo. Es muy bonito, jajaja. 
Habrá Keny para rato.
Me ha hecho gracia verme reflejado en estos vídeos de la Clinica Mayo  especialmente cuando se muestra la cama con unos tacos en las patas de la cabecera para dormir inclinado.
Lo único bueno que ha tenido para mí el esófago de barret es que por eso me libré de ir a la Mili.

17 de septiembre de 2011

Cebolla frita

Esta bolsa me ha llamado muncho la atención hoy que estamos por el IKEA.
Quizás me recuerde a algo o quiza a alguien. Jajaja, a quién no me recuerda es a aquel santo que frieron en la parrilla, San Lorenzo.

Comiendo en Slopy en Sevilla

Esto es una entrada de prueba desde la app Blogger de Android desde mi móvil HTC legend.
La foto también es del móvil, la cámara es lo que menos me gusta del móvil.

14 de septiembre de 2011

La felicidad es una forma de ser. Que espero aprender!

Creo que me vendrá bien aprender más sobre la felicidad. Para mí y para quienes me rodean. Voy a ponerme a ello.



Acabo de comprar el libro "The art of meditation" de Mattieu Richard, espero que me sirva, cómo poco poco, para aprender más inglés. Aunque también espero que sirva para aprender cómo ser más feliz, y enseñarlo. 
Hay otra entrada sobre Mattieu Richard aquí.

Fuente: redesparalaciencia.com
Según el biólogo y monje budista Matthieu Ricard, la felicidad no es una sucesión interminable de placeres que terminan por agotamiento, sino una forma de ser. Y si es así, ¿no deberían nuestros hijos aprender en el colegio a ser felices? ¿No es acaso lo que desea cualquier madre o padre de hoy en día? Para permitir aflorar la compasión y la naturaleza buena que todo ser humano lleva dentro, la ciencia está descubriendo los beneficios de la meditación. Aprender a meditar puede ayudarnos a convivir con una mente más clara y más hábil a la hora de lidiar con las emociones negativas y fomentar las emociones positivas.



Redes - La ciencia de la compasión





Via : Programa REDES 
Más en : Blog de Mattieu Richard
Más en : El texto de la entrevista de Punset a Mattieu Richard 
Extracto de la entrevista: 
Eduard Punset:
¿Te puedo pedir un consejo? Sé que uno de los grandes descubrimientos de la contemplación, del budismo, ha sido perfeccionar la atención, la primera fase de conocimiento, por así decirlo, para concentrarse en algo. ¿Cómo puedo mejorar mi proceso de atención?
Matthieu Ricard:
Es cierto, porque incluso si uno quiere cultivar el altruismo, con la mente siempre distraída no podrá cultivar nada.
La mente se dispersa aquí y allá. Incluso si estamos sentados, nuestra mente puede ser como la de un mono inquieto, un mono inquieto que va de un lado a otro. Las neuronas se ponen a hablar entre sí, ¡a cotillear! Y en realidad necesitamos una mente un poco más calmada, con más claridad y más estabilidad, si no es así, no podremos hacer nada. En caso contrario, es como si tuviéramos un martillo pero nos temblara la mano todo el rato. Por eso es necesario, de alguna manera, utilizar un objeto de concentración para estabilizar la mente. Te puedes concentrar en cualquier cosa, un objeto, una flor, una imagen mental… pero resulta bastante útil concentrarse en la respiración. ¿Por qué? Pues imagina que te dijera que te concentraras en una luz roja centelleante. Podrías quedarte mirándola, pero tu mente seguiría deambulando, mientras que, si te concentras en la respiración, no puedes verla, es muy sutil, y si dejas de concentrarte es como si lo perdieras, así que fácilmente puedes ver si te distraes o no.
Eduard Punset:
Ya veo.
Matthieu Ricard:
Con la respiración solamente ves la sensación. Cuando respiras por la nariz, tienes una ligera sensación en los orificios nasales, y se trata de quedarse sentado tranquilamente, pensar en respirar por la nariz y luego notar la sensación del aire que sale…  y entra…  y así, unas 21 veces o unos diez minutos. Hacerlo permite calmar la mente. Muchas personas te dirán: “¡oh, no, no, no! ¡No valgo para eso! Tras 3 minutos, mi mente está completamente distraída”. Es normal. No es culpa de la meditación, es porque la mente no está entrenada y, si no perseveras, nunca aprenderás nada. Así que, en lugar de tener remordimientos o sentirte culpable con ideas como: “¡no valgo para esto!” que al final no dejan de ser más distracción, en cuanto descubras que te has distraído, no pasa nada, tienes que volver a la respiración.
Luego, si lo haces durante un rato y lo repites regularmente, verás que la mente se calma, se vuelve más clara, y que puedes utilizar esta mente un poco más flexible para cultivar el altruismo, la compasión o lo que quieras.