12 de enero de 2012

Con mi Elena en brazos

Tras su primer descenso sin control por las escaleras de casa.
Suerte que sólo hay un tramo de escalera, porque los ha besado todos mientras rodaba desde el primero hasta el último.
El tropiezo le ha costado dos puntos para una bonita brecha en la ceja, dolores de los porrazos y el susto, que lo ha compartido con Pepa.


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