A mi suegra la quiero más que a mi burra. La quiero mucho de verdad pero el otro día se comió todos los hojaldres que llevé de Paulina Martos y no me quedó otra solución que la violencia mesurada de dispararle con una escopeta de caña.
Así que me puse mano a la obra y fabriqué el arma y varios proyectiles.
Keny con una escopeta de CañaEl arma recién disparada aún huele a pólvora.
Mi cara de malo.
Cristina te quiero, no me lo tengas en cuenta a la hora de hacer "las partes".





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