Hace unos días mientras veía una película de tipos duros del oeste, ví que en la barra del bar mexicano había una jarra de charco a la que los tipos hicieron poco caso. Y es que una cosa eran los tipos duros de verdad y otra cosa los actores.
Son errores del guión, porque con la calor que hace lo bueno es tomarse un charquito fresquito y no un chupito de guisqui malo.
La foto del charco en el Oeste